La bioenergética estudia el flujo de energía entre los seres vivos. Este conocimiento resulta crucial en el contexto de las interacciones humanas y de la salud física y emocional.
Axiomas para reflexionar:
La verdadera economía es la energía, no el dinero.
La escasez primaria es energética, no material.
Todo vínculo humano es un intercambio energético.
La afinidad real es energética, no ideológica.
Todo vínculo humano se mantiene o se cae por resonancia energética, no por ideas.
No atraes lo que quieres, atraes lo que vibras.
La resonancia sostiene lo que la razón no puede explicar.
Donde no hay un intercambio justo, hay dependencia o drenaje.
Poner límites conserva la energía.
El objetivo en la bioenergética es fortalecer nuestra Fuente Interna, estableciendo límites sanos que protejan nuestro campo energético y aprendiendo a recargarnos sin depender de la energía de los demás ni depredarla.